Oranjestad, 20 mar (EFE).- Los periodistas latinoamericanos
sufren en los últimos meses la peor oleada de violencia en años, con
asesinatos y secuestros que socavan la libertad de prensa y de
información, afirmó hoy la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP)
en una reunión en la isla caribeña de Aruba.Un total de doce periodistas han sido asesinados en los últimos
meses en una oleada violenta sin precedentes en tan poco tiempo,
afirmó Robert Rivard, director del diario San Antonio Express-News y
presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la
SIP.El último caso se produjo ayer, viernes, en la ciudad colombiana
de Monteria (departamento de Córdoba) donde fue asesinado a tiros
Clodomiro Castillo Espino, director de la revista "El pulso del
tiempo".Pero la situación más peligrosa y violenta es la de México, donde
los periodistas son víctimas del enfrentamiento entre el Gobierno y
los carteles de la droga, y muchos se auto censuran ante las
amenazas recibidas.Un total de seis periodistas mexicanos han sido asesinados en los
últimos meses, mientras que otros seis están secuestrados y en
paradero desconocido.Tres periodistas han sido asesinados además en Honduras, uno en
Brasil y otro en Colombia, con lo que suman doce muertos
violentamente desde el pasado mes de noviembre.Al dirigirse a la asamblea de la SIP en su reunión semestral, que
fue inaugurada hoy, Rivard destacó también la gravedad de la
continuidad de los ataques verbales y la presión de los gobiernos de
Argentina, Bolivia, Venezuela y Honduras contra la prensa con la
intención de desprestigiar a los periodistas y de manipular a la
opinión pública.Rivard subrayó la importancia de que las autoridades de México
aprueben leyes para "penalizar con severidad los crímenes contra los
periodistas".Desde el año 2005 se han registrado la muerte de 44 periodistas,
incluida la de ayer en Colombia, y 17 desde el año 2009, de los
cuales doce se han producido en los últimos seis meses, por lo que
Rivard insistió en la gravedad de la oleada actual de violencia.La impecable acción del crimen organizado, de los carteles de la
droga, la corrupción, el acoso de los gobiernos y la debilidad de
los organismos públicos para detener los asesinatos, la violencia y
el acoso contra los medios de comunicación conforman el panorama
actual contra la prensa en el continente americano, según la SIP.La asamblea de la SIP comenzó hoy a debatir en Oranjestad,
capital de Aruba, los informes sobre el estado de la libertad de
prensa y de información, país por país, para su aprobación en la
sesión del domingo o del lunes.Los informes incluyen dos especiales sobre los problemas que
afrontan los medios de comunicación en Venezuela para poder
funcionar sin injerencia del Gobierno y el delicado estado de salud
de varios periodistas independientes en las cárceles cubanas.Los informes pondrán de manifiesto la gravedad del cierre de
medios de comunicación en Venezuela, la creación de medios estatales
en ese país, Ecuador y Bolivia, y la imposición de leyes o proyectos
de ley mordaza en Argentina, Ecuador y Uruguay.El diario argentino "Clarín" presentó un vídeo en la reunión en
el que se relató la presión del gobierno de la presidenta Cristina
Fernández contra los medios de comunicación, que socava la libertad
de prensa y de información.EL informe de Bolivia destacó la presión del gobierno de Evo
Morales y la gravedad de la propuesta de aprobar "una norma de
educación a los periodistas para que no mientan y luchen contra el
imperialismo" y que supuestamente obligaría a los reporteros a
preguntar con el brazo izquierdo en alto y el puño cerrado.Los planes de Evo Morales han puesto al periodismo boliviano en
estado de alerta y los medios barajan diversas alternativas para que
no se vulnere la libertad de prensa, según la SIP.El informe sobre Brasil critica también la situación de presión
contra la libertad de prensa similar en algunos aspectos a la
existente en Bolivia y Venezuela."El Gobierno brasileño confunde la concentración de medios con la
existencia de monopolios, por lo que los medios se ven en la
obligación de combatir la libertad de información", señala el
informe sobre Brasil. EFE