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30/11/08 07:22 — EDGARD JULIO MEDINA PALOMINO
TIERRA QUEMADA
CAIDA LIBRE
El campamento era ya casi una historia, ahora, se podía constatar que era todo un pueblo, y se verificaban sus calles, sus tiendas recién estrenadas, su arboleda, su río, hasta su plaza mayor. También se podía vislumbrar sin encono una división matizada, entre los de arriba, los unos, con sus casas mas grandes, mas ajardinadas, mas coloridas, situadas en el lado de la montaña. Las casas de abajo, donde vivían los otros, , la mayoría estaban a medio construir y estaban mas cerca del río y del bosque.
Los unos habían podado los mejores árboles y se habían hecho las mejores casas, en los mejores sitios, con una situación privilegiada, donde no les afectaría ni las lluvias, ni las crecidas del río, ni la acechanza de los animales sueltos. Los otros, quedaban situados en las márgenes del rio y de situación algo más precaria.
…Cuando ya quedaban pocos árboles y los de abajo los cortaban para terminar sus casas, los de arriba protestaban, alegando el daño que se estaba haciendo a la naturaleza ya que acabarían destruyendo la resistencia natural a los fuertes vientos.
Cuando ya quedaban pocas ranas, debido a que los de arriba las cazaban para venderlas a los restaurantes de los alrededores. Los de abajo comenzaron a cazarlas para su propio sustento, ya que la cosecha había sido un desastre. Los de arriba enfurecidos les echaban la culpa de las epidemias de langosta, debido a que las ranas se comían las larvas de esa plaga.
Cuando los otros hacían fuego para soportar el frío invierno, los de arriba, que ya tenían estufas, los acusaban de ennegrecer las paredes de sus casas.
Cuando uno de los de abajo comento la necesidad de comprar una escopeta para cazar y defenderse de las alimañas los de arriba invocaron a la junta de vecinos para que asuma la responsabilidad de ese acto que comportaría un potencial peligro. Además, no se debía cazar debido a la escasez de animales de presa y que para la protección de las alimañas ya tenían ellos suficiente cobertura-
Y, se hizo la luz, y de principio se creo la junta de vecinos dotadas de unas leyes, unas instituciones con unos tratados convencionales y sólo se vereficó, se patentizo , se oficializo la misma situación, se cayeron las mascaras y los disfraces y aparecieron los nombres y los hombres con todos sus cohortes.
EDGARD MEDINA